Sonreí, ahí estaba, en mis manos. Me sentía poderosa, me sentía bien, mejor que nunca. Cuando empecé a escuchar los sollozos un escalofrío de placer me recorrió el cuerpo, miré a aquel chico, mi víctima, llorando a mis pies mientras su sangre se extendía por el suelo. Me agaché y le miré a los ojos.
-Por favor- suplicó.
Mi sonrisa se ensanchó. Una lástima que se estuviera acabando, cada vez estaba más vacío y no tardaría en morir, pero seguía suplicando. Decidí alargar un poco más el juego.
-Lo siento, me he pasado, tranquilo, no morirás- le dije.
Sus asustados ojos empezaron a tener esperanza, le presioné la herida de su costado para parar la hemorragia y le ayudé a levantarse.
-Vamos al hospital, te curarán- dije con voz tranquilizadora.
-Muchas gracias- dijo extremadamente feliz.
Le llevé hasta la puerta sosteniendo parte de su peso, al llegar alargué la mano hacia el pomo y lo giré sabiendo que la puerta estaría cerrada.
-Está cerrada, voy a buscar las llaves, ¿crees que podrás aguantar de pie un rato tú solo?- pregunté
Él asintió, le di la espalda y abrí mi bolsa, cogí las llaves en una mano y una daga en la otra. Me encaminé hacia la puerta ocultando la daga a mi espalda y jugueteando con las llaves. Cuando estuve frente a él dejé de ocultar la daga y miré las dos manos, sopesando mis posibilidades, él contuvo la respiración. Empecé a jugar con la daga, dándole vueltas y lanzándola al aire para volverla a coger mientras aún miraba ambas manos. Lancé la daga al aire al tiempo que dejaba caer las llaves al suelo. Cogí la daga al vuelo con la mano con la que antes sostenía las llaves, era mi mano buena. Miré la daga y le miré a él. El terror empezó a surgir cada vez más intenso en sus ojos. Recuperé mi sonrisa anterior.
-Lo siento- dije mientras sonreía.
Su rostro alcanzó el máximo terror que podía alcanzar y le atravesé el corazón dejándole permanente esa expresión de terror. Cayó al suelo. “Ha sido divertido” pensé. Recuperé las llaves del suelo, abrí la puerta y salí dedicándole al cadáver una sonrisa de satisfacción.
Nunca creí que algo tan macabro me pudiera gustar tanto. En serio, me imaginaba la sonrisa de la prota y no podía evitar sonreír yo también. Voy a tener que hacérmelo mirar :p
ResponderEliminarDe los que he leído, este es mi favorito, sin duda.
Jaja, si tu te lo tienes que hacer mirar imagínate yo escribiendo esto y otros tantos relatos de asesinatos escritos en primera persona!! Si vas leyendo ya verás que casi todos van por esa linea macabra. Pero he de decir que estos no son los mejores que tengo, me gustan mucho mas otros, pero esos tienen que estar perfectos antes de colgarlos :P
Eliminar